Características de un directivo con poco talento | Hire.nl
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No todo el mundo es un gestor nato, ni debería serlo. Hoy en día, el estatus es más importante que nunca; no sólo en el ámbito profesional, sino también a nivel personal. Todo el mundo está en constante desarrollo y trabajando en sí mismo. Al menos, eso parece. Mostrar lo mejor de uno mismo se ha vuelto mucho más fácil con la llegada de todos los canales de las redes sociales.

Por lo tanto, la presión para rendir es extremadamente alta, y no todos se benefician de ello. Desde luego, no el directivo que no está en su lugar o que nunca ha tenido tiempo de desarrollar sus técnicas de liderazgo. ¿Cuándo se es un buen gestor? Esta pregunta es difícil de responder y será diferente para cada persona. Sin embargo, una cualidad que siempre debe tener un buen gestor es la de ser capaz de autorreflexionar y actuar sobre los puntos de mejora.

Reconocer que no eres perfecto es la clave del éxito.

¿Tiene dudas sobre su liderazgo o simplemente quiere saber más sobre las diferentes trampas? Los hemos enumerado para usted.

Arrogancia

El mayor riesgo de un directivo arrogante es que no está abierto, o apenas lo está, a la retroalimentación. Los empleados se sentirán subordinados más rápidamente y no se atreverán a plantear problemas porque el director tiene el poder sobre sus oportunidades y promociones.

Demasiado amable

En realidad, "demasiado" nunca es una buena señal, las cosas deben estar equilibradas. Por supuesto, es muy importante que un director sea amable con su personal. Sin embargo, esto no debe hacer que el directivo pierda la capacidad de gestionar su equipo. Cuanto más amistosa sea la relación con un empleado, más difícil será pedirle cuentas.

Siempre crítico

Nunca es suficiente". Este es uno de los mayores problemas de la gestión actual. Siempre tiene que ser mejor, más inteligente, más bonito, más rápido. Pero mírate a ti mismo; si todo lo que oyes es que no es lo suficientemente bueno, ¿te motiva eso? No, no lo creemos. Por supuesto, siempre puedes dar tu opinión, pero hazlo de forma respetuosa y menciona especialmente las cosas buenas.

Culpar a otros

A muchos directivos les cuesta admitir que las cosas podrían/deberían haber sido mejores. Por lo tanto, echar la culpa es algo que ocurre con demasiada frecuencia. Y esa es precisamente la responsabilidad que tienes como gestor: TÚ eres el responsable. Si se cometen errores, sea o no culpa suya, es su responsabilidad. Por eso te pagan mucho dinero.

Microgestión

La microgestión no sólo es extremadamente ineficaz, sino que también demuestra una falta de confianza en su equipo. ¿Siente su equipo que no confía plenamente en ellos? Entonces no se les ocurrirán nuevas ideas y mejoras rápidamente.

Instrucciones poco claras

No podemos leer la mente, eso es terrible, lo sabemos. Las instrucciones poco claras conducen a dos cosas: empleados que no tienen ni idea de lo que tienen que hacer y un directivo que no consigue lo que, en su opinión, ha pedido. Asegúrate de ser claro en tus instrucciones, de dar suficiente información de fondo y de estar abierto a las preguntas. Sí, incluso cuando estás ocupado.

 

¿Está a punto de contratar a un nuevo directivo y quiere saber si tiene las cualidades adecuadas? Entonces, lea nuestro blog sobre las entrevistas por competencias.

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